CONSTRUCCIÓN DE LA HISTORIA E IDENTIDAD EN LA COMUNIDAD DE CARAPO-AYACUCHO
David Quichua Chaico-UNSCH
Dadhy_20@hotmail.com
RESUMEN
Generalmente historiadores, arqueólogos y antropólogos cuando construimos la historia de un pueblo andino, hacemos una historia inclusiva y lineal, donde se prioriza desarrollar todo su proceso de su existencia dentro de los periodos, desde el Perú antiguo hasta la república. Muy distinto a los propios pobladores, que también ellos tienen su propia manera de construir en sus narrativas orales la historia de su pueblo. En este trabajo intento comprender la manera que construyen los carapinos la historia de su pueblo. Identificándose como carapinos, que existe desde su fundación española. Y no como consideran los académicos, que el pueblo tiene origen indígena, mas bien los carapinos se consideran como pueblos de carácter español.
INTRODUCCIÓN
Desde el año 2004, al desarrollarme dentro de la formación profesional de historia, viví intensamente ilusionado, cargado de un interés profundo y un gran deseo de saber la historia de mi pueblo, de Carapo (1). De donde soy originario. Pasé por la vista investigaciones que puntualizaron y desarrollaron la historia sobre Carapo. Desarrollado en las propuestas metodológicas surgidas desde la arqueología, la antropología y la propia historia (2). Donde en el campo de la arqueología, en el proceso de la construcción histórica sobre el pasado de los pueblos en la manera de cómo escriben la historia sobre los pueblos considero que desarrollan breves reseñas históricas que explican todo el proceso de la existencia humana desde el periodo lítico hasta la dominación Inca, viendo las transformaciones, principalmente a través de las evidencias líticas, de la cerámica y la arquitectura, resultado de las excavaciones o prospecciones arqueológicas, siendo este último los más empleados en la cuenca del Qaracha donde es parte Carapo (3). Mientras las investigaciones desde la antropología que construyen la historia de los pueblos andinos, para la cuenca de Qaracha y Carapo, asumen ordenar el proceso histórico de los pueblos de acuerdo de las periodificaciones de la historia y la arqueología, inten tando mostrar una historia desde el pasado más remoto, arribando hasta los tiempos más recientes o coetáneos a nuestra existencia. Viene hacer además una comprensión más lineal de los procesos históricos, que para ello los antropólogos utilizan un enfoque metodológico proveniente de la historia, como también a partir del empleo de las fuentes documentales lograron desarrollar sobre la historia de los pueblos. Determinando la presencia humana prehispánica en los territorios actuales de los pueblos, alcanzan mostrar y establecer la identidad étnica de sus habitantes. En estas construcciones históricas los antropólogos enmarcan una excesiva nostalgia, donde consideran la supervivencia de la cultura andina a pesar de los siglos de la occidentalización. Siendo mucho de sus costumbres y quehaceres culturales totalmente prehispánicos. En realidad, los trabajos de los antropólogos pretenden demostrar la dimensión en que las formaciones culturales de las sociedades andinas vienen resistiendo los bárbaros y complejos proyectos civiliza torios desde la dominación colonial, la república, incluso sobreponiéndose a las intrusiones del mundo contemporáneo. Me parece que estas investigaciones con estos lineamientos hacen notar claramente las cualidades históricas de la resistencia colonial, donde resulta relativamente fácil poner de manifiesto las continuidades culturales y más que nada al comprender y escribir una historia del éxito de la resistencia cultural, privilegiando a un mundo andino que a pesar de los siglos se mantiene dentro de los parámetros de su cultura propia, vigente, enraizado y étnico. (4).
También las investigaciones desde la historia. Se caracterizan por lo que construyen una historia desde el segundo desarrollo regional, es decir la cuenca de Qaracha estaba habitado por diversos grupos, como los lucanas y wancas entre ellos, quienes durante la expansión de la sociedad Inca, conformaron la confederación Chanca, que enfrentó a los cuzqueños, siendo finalmente los resultados desfavorables, por la derrota, pasando ser controlados y alterados el dominio de las etnias anteriores al conflicto, por los grupos mitmaq a lo largo de la cuenca del Pampas y Qaracha. Posteriormente fueron reordenados en el transcurso de la sociedad colonial a través de las reducciones. Generalmente es una elaboración de la historia en la secuencia de los periodos compartidos en la academia, intentando explicar el proceso de las sociedades desde los tiempos prehispánicos, la colonia y la república, esto para desarrollar una historia lineal, en una concepción occidental que hemos aprendido para comprender el tiempo y el espacio. Finalmente elaboramos la historia sobre los pueblos en las periodificaciones y la historia lineal, con el objetivo claro de hacer una historia inclusiva, quiere decir que al hacer historia sobre los pueblos se quiere incorporar a la historia nacional. Además en estas consideraciones terminan escribiendo historia sobre los pueblos andinos considerando como pueblos indígenas. (5).
Aquellos que somos parte de un pueblo andino siempre en nuestras lecturas encontramos una construcción histórica donde los propios pobladores no tienen autoría, no son incorporados dentro de las investigaciones y si desarrollan su historia terminan escribiendo una historia distinta a la manera que los pobladores saben y narran su historia. En fin se descalifican la propia memoria social de los carapinos, de los pueblos andinos. Como pueblos sin historia, por el hecho de que en su mayoría no saben escribir y cuando hablan los pobladores de su pasado dan una concepción, que terminan confundiendo a los investigadores convencionales, por sus comentarios que los llaman como mitos. Por ello al escribir sobre la historia de los pueblos debemos también contar con las formas propias de los andinos de deshacer con su memoria y su participación el hechizo de la historia. Por lo tanto priorizaré comprender ¿cómo construyen los propios carapinos su pasado, la historia de su pueblo? ¿Cómo se identifican? considerando que los carapinos tienen su propia comprensión de la historia de su pueblo por que Carapo para ellos tiene un inicio de su existencia como pueblo.
ETNOGRAFÍA EN CARAPO
Cuando la primera semana de marzo del 2009 volví a Carapo. En una visita familiar pude conversar, con la madrastra de mi madre, Aurelia Quichua, mi abuela como acostumbro llamarlo, una anciana de 80 años, que se mantiene a un vigente a los años. La noche que pude visitar a su casa, hablamos en amplitud diversa sobre muchos temas, de repente alli, en nuestra conversación mi abuela habló de la narración del pasado que llamamos mito, que en mi entendimiento recorrió a otra manera de la narración del pasado, en esto mi abuela gozó contándome historias de los gentiles, que en realidad eran casi los mismos que siempre escuche cuando aún vivía en mi pueblo. Entonces pudo contarme que en la cumbre de los cerros, más altos de Carapo, que actualmente se llama Qoñani y Calvario (Ñaupallaqtas) vivían los gentiles, quienes eran muy rencorosos y mezquinos, gentes de mal vivir, que hasta se peleaban por el agua, los escondían, las familias se prestaban sus hijos más gorditos, para comérselos, en fin estos terminaron castigados por todo ello con la nina para(lluvia de fuego), por ello estos se escondieron en las cuevas, pero no pudiendo sobrevivir por mucho tiempo, que a pesar de ello rompieron sus muchkas, huacos, todo lo que habían hecho, para no dejar nada, para otros que pueden llegar vivir en sus tierras. Esto decía la abuela poniendo como ejemplo las cerámicas y las muchkas que estan destrozados en una parte del Ñaupallaqta. Además por ello en muchas cuevas de la zona de Carapo podían verse sus huesos (gentilpatullun). Que no son tocados por los habitantes, por que consideran que puede intrometerse en el cuerpo de los que agarran los huesos.
Este tipo de narración del pasado en la memoria de los andinos se puede encontrar en el trabajo de Ton Zuidema quien también en estas zonas pudo rescatar este tipo de información y dice “
“En los pueblos del departamento de Ayacucho y probablemente también en otras partes del Perú hay una tradición sobre los numerosos huesos humanos y fragmentos de cerámica prehispánica que se encuentran en cuevas, a menudo cerca de las ruinas de pueblos antiguos. Se dice que estos huesos y fragmentos de cerámica pertenecían a los gentiles, los paganos, hombres muy inteligentes que habían hecho obras de irrigación y terrazas, multiplicándose notablemente. A pesar de eso, eran malos. Cometieron incestos, se comieron a sus hijos e hicieron muchas guerras. Por estas razones había que destruirlos, pero muchos intentos fallaron. Sin embargo, hubo una vez en que dos soles aparecieron en el cielo (en otra versión son tres), y ni siquiera ellos pudieron resistir tanto calor en sus cuevas y así es como todos murieron y rompieron sus ollas” (6).
Desde luego pensé que si los gentiles vivieron en la cumbre de los cerros de Carapo, serán los antepasados directos de los carapinos. Con esta idea pregunte si los gentiles son los abuelos (descendientes) de los carapinos, en esto lo paradójico fue que la abuela indicó que nosotros (los carapinos) somos otros. Inmediatamente me dio entender a los antepasados en no cristianos, como niños que mueren sin bautizarse, vinculando que fueron hombres salvajes y desordenados pertenecientes al pasado, sin autoridad. Negando firmemente que los carapinos no somos descendientes de los gentiles, si no que somos otros, simplemente Carapinos. Pueblo de la costa chica, como siguen expresando los comuneros en sus reuniones, trabajos comunales e identificándose de los otros pueblos que son sallqas (de la parte alta).
Esto me indujo pensar que en la narrativa carapina, Carapo no es un pueblo indígena que se tiene que construir su pasado desde tiempos líticos o del desarrollo regional como los académicos considera, son sólo carapinos. Es decir que la identificación de los carapinos está con el surgimiento del pueblo y no con el pasado de esto aunque consideran que allí vivieron los gentiles, y se pueden comprobar con el desarrollo de la arqueología. Pero no son sus antepasados según la narrativa carapina. Entonces la narrativa de doña Aurelia, sobre los orígenes y su repugnancia a rememorar sus ancestros hasta los gentiles reflejan la contradicción que hay en el meollo de la historia. “Donde la incesante predicación colonial insistió en que quienes habían muerto sin bautismo estaba condenada definitivamente al infierno, en ello la conquista se colocó como un hecho de clasificación cronológico que explica la sucesión de épocas. Los antepasados precolombinos fueron empujados al espacio diabólico pre cristiano, siendo la forma andina de comprender el cataclismo de la conquista, reducción y conversión al cristianismo” (7). Por lo tanto el hecho significativo que existe en la narrativa carapina es el surgimiento del pueblo de Carapo dentro del mundo colonial, como cristiano, en el estilo español. Entonces ¿Cuál es el proceso histórico del surgimiento del pueblo de Carapo?
EL PROCESO HISTÓRICO Y SURGIMIENTO DE CARAPO
Rastreando las fuentes documentales la zona actual del dominio del pueblo de Carapo, en los tiempos del arribo de los españoles, estaba ocupado por el curacazgo de los Lucana andamarcas (siendo actuales pueblos de Carapo, Huamanquiquia y Guambo) (8), en la cuenca de Qaracha junto a los curacazgos de los Huancas (actuales pueblos de Huancasancos, Lucanamarca y Sarhua) (9), de los Sacsas (actual pueblo de Sacsamarca y sus anexos) (10) de los aimaras (actual pueblo de Taulli) (11) y los Manchiris (actual pueblo de Manchiri) (12). Donde las poblaciones prehispánicas estaban ocupando las
ETNIAS EN LA CUANCA DE QARACHA (SIGLO –XVI)
partes altas de los cerros, que actualmente se denominan generalmente como Ñaupallaqtas. Entonces con el dominio español, se priorizaron controlar mayor mano de obra para los trabajos obligatorios (mita), el cobro eficaz de tributos y la evangelización a las poblaciones indígenas, que indujo desarrollar las reducciones, es decir concentrar en zonas bajas y accesibles las poblaciones indígenas que vivían que en los cerros (llaqta quñuy). En este proceso las habitantes Lucana andamarcas fueron reducidos «así para su conversión y doctrina para su quietud y sustento,...a una quebrada honda y de pocas tierras del pueblo de Guamanquiquia por ser una parcialidad todos» (13). Donde los habitantes de Kano, Willkarama y Qulqi takana, fueron establecidos muy distante de sus tierras, en el cumplimiento de las reales ordenanzas, que se ejecutaron para puntualizar la evangelización de los indígenas quienes aún continuaban desarrollando sus actividades religiosas en sus antiguas huacas, como aquello que encontró Cantos de Andrade en su visita y dice: «porque en los pueblos viejos y antiguos hay todavía rostro de ellos»(14) entonces era necesario las reducciones para la adoctrinación, como también para el buen cobro de tributo y las manos de obra, de los indígenas que se requerían para los trabajos forzados en las minas de Huancavelica.
Concentrado la etnía de los Lucana-andamarcas en la reducción de Huamanquiquia, empezaron convivir a lado de otros grupos con quienes iniciaban emprender una vida al modo y ordenanza española, bajo el cuidado y obligación de los doctrineros españoles. Donde para desarrollar sus actividades agrícolas, continuaban volviendo a sus tierras bajas de Kano y Calvario, haciendo «trabajos distantes,...cinco leguas por punas» (15), que vienen ser tierras fértiles, para la producción agrícola de la zona. Los Lucana-andamarcas de Kano, Willkarama estaban viviendo, durante todo el gobierno del virrey Francisco de Toledo, hasta 1586, en la reducción de Huamanquiquia, asumiendo todas las responsabilidades establecidas con la administración colonial, y las dificultades que mantenían viviendo muy distante a sus abundantes tierras en el hondo valle de Qaracha. Pero a partir de 1586, Los Lucana-andamarcas empiezan dar a conocer sus incomodidades al encontrarse reducidos en Huamanquiquia, pretendiendo establecerse en sus antiguas tierras, como muestran las documentaciones para la época.
QUEJAS INDÍGENAS
Dentro de las transformaciones políticas, administrativas y sociales con las reducciones durante el gobierno del virrey Toledo, los indígenas lucana-andamarcas se quedaron poblando en Huamanquiquia, pero a partir de 1586, los indígenas Lucanas-Andamarcas, de Kano y Wiilkarama empiezan dar a conocer a la administración colonial, sus inconvenientes que conllevaban con esta reducción, principalmente en sus quejas consideran que las tierras eran escasas y ellos continuaban usufructuando sus antiguas tierras, en los valles hondos de Qillumayo y Qaracha, muy distantes a Guamanquiquia, que hacían todos los esfuerzos por recorrer caminos largos, para de esa manera producir y pagar los tributos establecidos. «por que adonde a habían reducidos era una quebrada honda y de pocas tierras que no había suficiente para todo, y que pasaban dichos indios notables incomodidades y trabajos distantes,...cinco leguas por punas y despoblados a las sementeras que padecían grandes miserias» (16). Donde la reducción de Huamanquiquia al concentrar una mayor población, brindaba escasas posibilidades para la buena convivencia de los reducidos. Más que esto es muy novedoso, encontrar una reducción que después de aproximadamente 15 años de convivencia y estabilidad, los indígenas se presenten y pidan volver a sus antiguas tierras, enfrentando a las supuestas rígidas leyes coloniales, además durante el periodo de la reducción de Toledo se habían mantenido en Guamanquiquia, a lado posiblemente de otras etnías, compartiendo sus modos de vida, costumbres y los diferentes enfrentamientos, pero sin haber perdido la identidad que los unía apegados a sus antiguas tierras, manteniendo el vínculo que los une y después de la finalización del rígido gobierno de Toledo, considerando escasez de tierras y sus largos recorridos al valle hondo de Qaracha y Qellomayo aprovechan encontrar algunas salidas que les permita reubicarse en sus dominios antiguos, desafiando a la administración colonial, las disposiciones establecidas e intentando lograr sus intereses que ellos consideraban convenientes, anhelando el control y poblar sus tierras.
PEDIDOS Y NEGOCIACIONES INDÍGENAS
A pesar que se considera la consolidación definitiva de la estructura administrativa diseñada por Toledo, durante el gobierno de los virreyes Fernando de Torres y García Hurtado de Mendoza, Los reducidos Lucanas-Andamarcas en Guamanquiquia, al dar a conocer sus inconvenientes y dificultades que enfrentaban al hallarse reducidos en Huamanquiquia, en la visita del corregidor Cantos de Andrade «pidió y suplicó fuese servido por su alteza, sea férvido de dar licencia, mandar que los indios se pasasen, suban y repueblan el dicho asiento de Carapo (Qarapaq) (17), que eran las zonas bajas de Kano y Willkarama donde querían poblar, pero cuando piden subir o repoblar sus antiguas tierras, no se refieren a las ciudadelas que estaban en la cumbre de Kano y wiilkarama, más bien establecerse en la banda derecha del río Qellomayu, que posiblemente denominaban Qarapaq pampa, que eran tierras fértiles que venían usufructuando desde los tiempos prehispánicos y en la temprana colonia, cuando estaban reducidos en el pueblo de Huamanquiquia.
En sus pedidos para ser considerados en retornar habitar en sus tierras que venían usufructuando, eran más que un simple pedido, el desafío mayor de los Lucana-andamarcas que tenían que asumir sobreponiéndose a todas las dificultades que la administración española consideraban, que volver consistía, establecer nuevas autoridades que se hagan cargo del control de este pueblo, priorizando la evangelización, el control de la mano de obra y la aplicación de una forma de vida de estilo más occidental, que para los españoles eran sus mayores necesidades que priorizarlo. Los Lucana-andamarcas, al pretender volver no solamente hacen su pedido, además adicionalmente tienen una capacidad de negociación, donde ellos al ser reubicados, continuarían en el cumplimiento de las ordenanzas, es asi que ellos pretenden volver, como consideran «...ofreciéndonos al trabajo» (18). que su reacomodo, no significaba dejar de ser un pueblo alejado del control español, mas bien continuarían dentro de buena evangelización, adoctrinamiento y el cumplimiento detallado de sus obligaciones en participar en las mitas mineras, obrajeros y la entrega de los tributos. En este sentido buscan una colaboración mutua entre españoles e indígenas, este último al pretender sus reacomodo se ofrecen cumplir con sus obligaciones y los españoles tenían que brindar facilidades, o un acceso que les permita a los indígenas su retorno. Los pedidos indígenas y negociaciones, es asumido por Cristóbal Yanqui Astucuri cacique principal y gobernador de la etnía Lucana-andamarcas reducidos en Huamanquiquia (19), quien en sus condiciones de intermediario priorizó atender los pedidos de sus antiguos habitantes de Kano y Willkarama, presentando en la administración colonial para ser considerados en su reacomodo. Como conocedor directo de las dificultades que enfrentaban sus indígenas y de las tierras fértiles que vivían controlando desde tiempos prehispánicos.
CONSTATACIONES DEL VISITADOR CANTOS DE ANDRADE Y DECISIONES ADMINISTRATIVAS
En su visita Cantos de Andrade, se constata «de las pocas tierras que no había suficiente para todos,...de las notables incomodidades,...miserias y trabajos distantes» (20) que los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama sobrellevaban en la reducción de Huamanquiquia. Y al ser pedido por los habitantes su reacomodado a sus antiguas tierras fue necesario para el visitador llegar a esas antiguas tierras que los indígenas pretendían volver. Una vez recorrido y constatado de las fértiles tierras de Qarapaq y de las incomodidades que llevaban en Huamanquiquia Cantos de Andrade reporta a la administración colonial, que «...en la visita que yo hice de los indios Lucanas, Andamarcas en el Pueblo de Guamanquiquia por que entonces para los indios que allí vivían pareció tener comodidad en el dicho valle cinco leguas de muy buen asiento, tierras de sembrar todas legumbres, pastos para sus ganados» (21), que precisamente eran las tierras de Qarapaq pampa con todas las comodidades a cinco leguas de Huamanquiquia, abundante en recursos y muy aptos para la fundación de un nuevo pueblo de estilo español. Frente al pedido de los indígenas, su curaca, la constatación e informe del visitador Cantos de Andrade, la administración colonial deciden aceptar el pedido de los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, como muestra la documentación de la decisión colonial: «Atento a lo cual ya que conviene por los dichos indios se muden al dicho asiento de Carapo acordé de dar y di la presente, por la cual mando que luego que con ella seáis requeridos del dicho pueblo de Guamanquiquia a los dichos indios e indios de todas edades y estados que de presente están en él, lo paséis y pobléis nuevamente en el dicho sitio de Carapo con los dichos indios olleros de Auquimarca que están en esta parte juntos y con eso no desamparan sus tierras y tendrán a mano los necesarios para su oficio conforme al otro parecer del dicho Rodrigo Cantos de Andrade» (22). En esta decisión de la reubicación, aparecen los auquimarcas, que Cantos De Andrade en su visita a la zona de Qarapaq pampa los halló habitando en la banda izquierda del río Qaracha, quienes continuaban también dominando el valle de Qarapaq pampa, pero no siendo afectados en la reducción que implantó el virrey Francisco de Toledo, que continuaban viviendo como en los tiempos prehispánicos en un peñol a lo que hoy de denomina Pucara (23), sin asumir las disposiciones coloniales, como intentando burlar a las supuestas normas rígidas que estableció Toledo. Además revisando documentaciones de la época se llegó determinar que los auquimarcas eran también parte de la etnía Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, precisamente por ello después de la reducción de estos últimos a Huamanquiquia continuaban usufructuando las tierras de las zonas bajas.
EL LOGRO DE LOS INDÍGENAS LUCANA-ANDAMARCAS
Una vez decidida la reubicación, el mismo Cantos de Andrade ejecutó los trazos de una nueva población «en forma de pueblo de españoles, con su iglesia, plaza, casas de cabildo y de sacerdote; cárcel, hospital, y todo lo demás necesario dando y preparando a cada indio tributario, viejos, viudas y huérfanos sitios y solar donde hagan y tengan sus casas de habitación y estén todos juntos congregados, y sean doctrinados las cosas de nuestra santa fé católica y se les administren los santos sacramentos por su cura haciendo cerca de la reducción y población la que comienza al servicio de Dios nuestro señor y de su majestad y buena conservación de los naturales y no le dejéis de lo asi cumplir por alguna manera, so pena de quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad fecha en los reyes a primero días del mes de junio de 1587 años» (24). Poblado donde también fueron reducidos los habitantes de Auquimarca. Indudablemente a pesar de la rigidez de la administración colonial que muchos intelectuales consideran hubo pueblos indígenas, como los auquimarcas que no fueron reducidos, además los indígenas cristalizan sus pedidos legalmente en la administración colonial y vuelven establecerse en sus antiguas tierras, manteniendo una identidad que los une a pesar de ciertas transformaciones que asumieron. Cumpliendo algunas ordenanzas, como también aprendiendo y empleando para sus intereses que ellos ven convenientes. Donde su capacidad en esta temprana colonia es muy sobresaliente y el indígena desafía a las reales ordenanzas.
Este nuevo pueblo de estilo español retornantes, fundado con indígenas Lucana-Andamarkas poblaron en la banda derecha del rió Qellomayo y Qaracha, en un pequeño valle hondo, fértil, abundante de fauna de la quechua serrana, aproximadamente con una población de 28 a 30 habitantes, siendo el cacique principal don Cristóbal Apuyanqui (Cristóbal Yanqui) y don Alonso Pencales Curicabana alcalde (25), en esta nueva reubicación, de Guamanquiquia terminan retornando a sus antiguas tierras, pero la nueva población dejó de situarse en las partes altas de los cerros donde estaban habitando antes de la primera reducción a Guamanquiquia, quedando de esa manera despoblados definitivamente las ciudadelas de las cumbres de los cerros, que posteriormente pasaron ser denominados Ñaupallaqtas (hoy Kano y Calvario).
El valle fértil donde fueron reubicados, a propia expresión de sus habitantes se denominaba Qarapaq Pampa, una amplia tierra agrícola, donde entre afines de marzo y el mes de abril los cultivos diversos ya casi están listos para la cosecha (26), alcanzando la madurez plena a lo que llaman los comuneros Qarapaq (choclo y haba verde en proceso de maduración), entre los meses de mayo y primeras semanas de junio se termina con las cosechas. Posiblemente cuando los Lucanas- Andamarcas retornaron, encontraron las sementeras listas, a lo que denominaron Qarapaq pampa. Del mismo modo a la nueva población denominaron Qarapaq o Qarapa (27), que en la lengua castellana se aproxima denominarlo Carapa, posteriormente concretizado como Carapo.
Por lo tanto viendo todo este proceso, considero que Carapo Surge en 1587, como un pueblo de estilo español, y según la narrativa de la abuela Aurelia Quichua, esto es lo que dice, que los carapinos no son descendientes de los gentiles, si no que son otros, simplemente carapinos. Gente de la costa chica, esto por su ubicación en un valle hondo, mientras los pueblos vecinos son considerados sallqas. Entonces esto es el hecho importante en la narrativa carapina sobre el inicio de la existencia del pueblo. Un primero de junio de 1587, que en los tiempos actuales, cada año se celebra la fundación española de Carapo. Además la fundación producto de la segunda reubicación, marca el inicio de la existencia de Carapo, su identificación con esta indica que es un pueblo fundado a estilo español, cristiano, mientras la existencia de los gentiles, queda atrás por que son pueblos no bautizados, herejes, paganos condenados al infierno, a un pasado desordenado y oscuro.
NOTA BIBLIOGRÁFICA
(1) Actual distrito, conformado por tres anexos: Portacruz, Taulli y Manchiri. Parte de la provincia de Huancasancos. Ayacucho.
(2) Las investigaciones que revise, al cual me refiero son todos que puntualizaron la cuenca de Qaracha, al cual Carapo es parte. que a continuación cito.
(3) En el campo de la arqueología destacan las siguientes investigaciones: EARLS, John. “Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha wancas: una reconstrucción arqueológica y etnohistórica de una época fluida”. En CASTELLI. Amalia, Marcia Koth de Paredes y Mariana Mould de Pease (compiladores) “Etnohistoria y antropología andina: segunda jornada del museo nacional de historia”. 1981. P. 58. Además “Ayllus y etnias en la región de Pampas y Qaracha: el impacto del imperio incaico”. En investigaciones. UNSCH. 1978. Pp. 267-280. CHAVEZ ALARCO, Casimiro. “Asentamiento prehispánico en la confluencia de las cuencas de Pampas y Qaracha”. UNSCH. Tesis de Br. 1989. VIVANCO POMACANCHARI, Cirilo. “Arqueología temprana en Sarhua”. UNSCH. Tesis de Lic. 1993. y “Pukara: un poblado Chanka fortificado en la cuenca superior de Qaracha, Ayacucho”. En “Revista del instituto de Investigación de la facultad de ciencias sociales. UNSCH”. Pp. 121-140. Año 01. Nº 01. 2003.
(4) Son las investigaciones antropológicas: QUISPE, Ulpiano «La herranza en las comunidades de Choque warcaya y Huancasancos”. UNSCH. Tesis de Br. 1968. GONZALEZ GALINDO, Marcial. «De cofradía a empresa comunal de Huancasancos». 1953-1981. UNSCH. Tesis de Br. 1982. PALOMINO FLORES, Salvador. “El sistema de oposiciones en la comunidad de Sarhua”. UNSCH. Tesis de Br. 1970. PINTO RAMOS, Edmundo. “Estructura y función en la comunidad de Tomanga”. UNSCH. Tesis de Br. 1970. ZUIDEMA, R. Tom: «Origen del imperio Inca». Pp. 193-218. En «Reyes y guerreros». FOMCIENCIAS. Lima.1989.
(5) En el campo de la historia sobresalen los trabajos de: URRUTIA CERRUTI, Jaime. “Huamanga: región e historia 1536-1770”. UNSCH. 1985. P. 28. “La diversidad huamanguina: tres momentos en sus orígenes”. Documentos de trabajo Nº 57. Serie historia Nº 11. IEP. Lima. 1994. AYALA GUTIÉRREZ, Yoni. “De los chocorbos de Vilcashuamán a pueblos de Espite, Vilcancho y Cocas XVI-XVII”. UNSCH. Tesis de Br. 2006. PURIZAGA VEGA, Medardo «Los pocras y el imperio incáico». Ayacucho. Revista wamani, 1967.Año II.Nº 02. P. 9. Además «El estado regional en Ayacucho». Editorial Yachaywasi.1972.
(6) ZUIDEMA, R. Tom: «Origen del imperio Inca». P. 202. En «Reyes y guerreros». FOMCIENCIAS. Lima.1989.
(7) ABERCOMBRIE, Thomás. «Caminos de la memoria y el poder: Etnografía e historia
en una comunidad andina». IFEA. 2006. P. 407.
(8) Archivo COFOPRI, Título de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fs. 3-5.1587. Titulo de Manchiri. Fs. 22. 1619. Título de repartimiento de tierras de los pueblos Guamanquiquia, Carapo y Guambo. Fs. 12. 1551
(9) Archivo COFOPRI, Titulos de Sarhua. Fs. 57-58-69-80.1640. Titulos de la comunidad de Huancasancos. T. XIV. Fs. 39. 1608. Título de Lucanamarca. Fs. 59.1671.
(10) Archivo COFOPRI, Título de Sacsamarca. Fs. 3-5. 1636.
(11) Archivo COFOPRI, Título de Taulli. Fs. 3. 1569.
(12) Archivo COFOPRI, Título de Manchiri. Fs. 23. 1619.
(13) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 2.
(14) Ibid: 2.
(15) Ibid: 2.
(16) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 3.
(17) Ibid: 3.
(18) Ibid: 3.
(19) Archivo COFOPRI. Título de repartimiento de las comunidades de Santiago de Huamanquiquia, Carapo y Huambo. 1587. Fol. 15.
(20) Ibid: 3-4.
(21) Ibid: 3
(22) Ibid: 4
(23) Véase. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. Quien describe: «Nosotros hemos tenido la ocasión de llegar al mencionado pucara. El complejo es excepcionalmente grandioso. Subiendo del pueblo de Portacruz se llega exactamente al lugar; las plataformas parecen ser como dos cilindros de roca enorme, ubicados en la cumbre de una colina. De la base o la plataforma habrá más de 100m de altura, con un diámetro de 200m. El que mira hacia el de carapo, es casi un cilindro perfecto a este se penetra mas que por dos puertas subterráneas talladas en roca. En la cumbre se hallan dos pozos de agua de forma rectangular tallados en la misma roca, de donde sale una cañería subterránea hacia la base de la palta forma. En ella podía vivir todo un pueblo, almacenando suficientes víveres». P. 31-32. También considera que a la reubicación en el sitio de Carapo, los auquimarcas recientemente fueron reducidos.
(24) Archivo COFOPRI. Conflicto por tierras entre comunidades. En Título de Carapo. 1587. Fol. 3. Véase también. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. P. 41-42.
(25) ARCHIVO COFOPRI. «Conflicto por tierras entre comunidades» en documentos históricos de Carapo Auto, de Folio Nª 5v. Tomo II. 1587. Además véase TUMBALOBOS, Jorge. «Fundación española de Carapo». en revista de la promoción 2000 «Julio Sotelo Vásquez» de la institución educativa «Hipólito Unanue». De Carapo. Pp. 42-44. 1982-2000.
(26) Carapo destaca en la producción agrícola, siendo el productor más importante de maíz de diferentes variedades, la arbeja, la calabaza, kaywa, qawinca, frijoles como también de la cebada, el trigo, la quinua, la achita, papa, mashua, oca y olluco aunque estos en las partes altas. En los huaycos abrigados y en las inmediaciones del pueblo abundan los duraznales, manzanos, nísperos y las tunas.
(27) Dentro del origen y significado del nombre de Carapo, Navarro del Aguila considera que el nombre de Carapo proviene de la palabra quechua Kcala que quiere decir desnudo (Karapu=Kcala, desnudo) empleado desde tiempos del Inka. En «Las tribus de Anko Wallock» p.79. También Félix Huamaní Oré sostiene que «los propios carapinos pretenden encontrar el origen de la palabra quechua Ccarapa que significa choclo y haba verde en proceso de maduración. Se dice que este nombre fue puesto por una mujer que había llegado al pueblo en una época cercana a la cosecha, quién impresionada por la magnitud de la producción de maíz y haba llamó Ccarapa, con el tiempo el Vocablo se castellanizó concluyendo en el nombre actual de Carapo» esta denominación aparece en un documento de 1880 «inventario de la iglesia» pero fue simple modifica- ción de la palabra Carapo, posiblemente empleado desde el proceso de las reducciones. En «Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo» UNSCH. Tesis de Lic.1977.P. 7. Además el profesor Oscar Tumbalobos, en una conversación personal considera que el nombre proviene del término Qara, que significa cuero. Esta idea nace del conflicto que los carapinos enfrentaron a los lucanamarquinos en defensa de sus territorios, donde los carapinos según el comentario de los lucanamarquinos habían utulizado cueros, como protectores, elaborando especie de corazas, por ello esta denominación posteriormente pasó constituirse nombre del pueblo.
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David Quichua Chaico-UNSCH
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RESUMEN
Generalmente historiadores, arqueólogos y antropólogos cuando construimos la historia de un pueblo andino, hacemos una historia inclusiva y lineal, donde se prioriza desarrollar todo su proceso de su existencia dentro de los periodos, desde el Perú antiguo hasta la república. Muy distinto a los propios pobladores, que también ellos tienen su propia manera de construir en sus narrativas orales la historia de su pueblo. En este trabajo intento comprender la manera que construyen los carapinos la historia de su pueblo. Identificándose como carapinos, que existe desde su fundación española. Y no como consideran los académicos, que el pueblo tiene origen indígena, mas bien los carapinos se consideran como pueblos de carácter español.
INTRODUCCIÓN
Desde el año 2004, al desarrollarme dentro de la formación profesional de historia, viví intensamente ilusionado, cargado de un interés profundo y un gran deseo de saber la historia de mi pueblo, de Carapo (1). De donde soy originario. Pasé por la vista investigaciones que puntualizaron y desarrollaron la historia sobre Carapo. Desarrollado en las propuestas metodológicas surgidas desde la arqueología, la antropología y la propia historia (2). Donde en el campo de la arqueología, en el proceso de la construcción histórica sobre el pasado de los pueblos en la manera de cómo escriben la historia sobre los pueblos considero que desarrollan breves reseñas históricas que explican todo el proceso de la existencia humana desde el periodo lítico hasta la dominación Inca, viendo las transformaciones, principalmente a través de las evidencias líticas, de la cerámica y la arquitectura, resultado de las excavaciones o prospecciones arqueológicas, siendo este último los más empleados en la cuenca del Qaracha donde es parte Carapo (3). Mientras las investigaciones desde la antropología que construyen la historia de los pueblos andinos, para la cuenca de Qaracha y Carapo, asumen ordenar el proceso histórico de los pueblos de acuerdo de las periodificaciones de la historia y la arqueología, inten tando mostrar una historia desde el pasado más remoto, arribando hasta los tiempos más recientes o coetáneos a nuestra existencia. Viene hacer además una comprensión más lineal de los procesos históricos, que para ello los antropólogos utilizan un enfoque metodológico proveniente de la historia, como también a partir del empleo de las fuentes documentales lograron desarrollar sobre la historia de los pueblos. Determinando la presencia humana prehispánica en los territorios actuales de los pueblos, alcanzan mostrar y establecer la identidad étnica de sus habitantes. En estas construcciones históricas los antropólogos enmarcan una excesiva nostalgia, donde consideran la supervivencia de la cultura andina a pesar de los siglos de la occidentalización. Siendo mucho de sus costumbres y quehaceres culturales totalmente prehispánicos. En realidad, los trabajos de los antropólogos pretenden demostrar la dimensión en que las formaciones culturales de las sociedades andinas vienen resistiendo los bárbaros y complejos proyectos civiliza torios desde la dominación colonial, la república, incluso sobreponiéndose a las intrusiones del mundo contemporáneo. Me parece que estas investigaciones con estos lineamientos hacen notar claramente las cualidades históricas de la resistencia colonial, donde resulta relativamente fácil poner de manifiesto las continuidades culturales y más que nada al comprender y escribir una historia del éxito de la resistencia cultural, privilegiando a un mundo andino que a pesar de los siglos se mantiene dentro de los parámetros de su cultura propia, vigente, enraizado y étnico. (4).
También las investigaciones desde la historia. Se caracterizan por lo que construyen una historia desde el segundo desarrollo regional, es decir la cuenca de Qaracha estaba habitado por diversos grupos, como los lucanas y wancas entre ellos, quienes durante la expansión de la sociedad Inca, conformaron la confederación Chanca, que enfrentó a los cuzqueños, siendo finalmente los resultados desfavorables, por la derrota, pasando ser controlados y alterados el dominio de las etnias anteriores al conflicto, por los grupos mitmaq a lo largo de la cuenca del Pampas y Qaracha. Posteriormente fueron reordenados en el transcurso de la sociedad colonial a través de las reducciones. Generalmente es una elaboración de la historia en la secuencia de los periodos compartidos en la academia, intentando explicar el proceso de las sociedades desde los tiempos prehispánicos, la colonia y la república, esto para desarrollar una historia lineal, en una concepción occidental que hemos aprendido para comprender el tiempo y el espacio. Finalmente elaboramos la historia sobre los pueblos en las periodificaciones y la historia lineal, con el objetivo claro de hacer una historia inclusiva, quiere decir que al hacer historia sobre los pueblos se quiere incorporar a la historia nacional. Además en estas consideraciones terminan escribiendo historia sobre los pueblos andinos considerando como pueblos indígenas. (5).
Aquellos que somos parte de un pueblo andino siempre en nuestras lecturas encontramos una construcción histórica donde los propios pobladores no tienen autoría, no son incorporados dentro de las investigaciones y si desarrollan su historia terminan escribiendo una historia distinta a la manera que los pobladores saben y narran su historia. En fin se descalifican la propia memoria social de los carapinos, de los pueblos andinos. Como pueblos sin historia, por el hecho de que en su mayoría no saben escribir y cuando hablan los pobladores de su pasado dan una concepción, que terminan confundiendo a los investigadores convencionales, por sus comentarios que los llaman como mitos. Por ello al escribir sobre la historia de los pueblos debemos también contar con las formas propias de los andinos de deshacer con su memoria y su participación el hechizo de la historia. Por lo tanto priorizaré comprender ¿cómo construyen los propios carapinos su pasado, la historia de su pueblo? ¿Cómo se identifican? considerando que los carapinos tienen su propia comprensión de la historia de su pueblo por que Carapo para ellos tiene un inicio de su existencia como pueblo.
ETNOGRAFÍA EN CARAPO
Cuando la primera semana de marzo del 2009 volví a Carapo. En una visita familiar pude conversar, con la madrastra de mi madre, Aurelia Quichua, mi abuela como acostumbro llamarlo, una anciana de 80 años, que se mantiene a un vigente a los años. La noche que pude visitar a su casa, hablamos en amplitud diversa sobre muchos temas, de repente alli, en nuestra conversación mi abuela habló de la narración del pasado que llamamos mito, que en mi entendimiento recorrió a otra manera de la narración del pasado, en esto mi abuela gozó contándome historias de los gentiles, que en realidad eran casi los mismos que siempre escuche cuando aún vivía en mi pueblo. Entonces pudo contarme que en la cumbre de los cerros, más altos de Carapo, que actualmente se llama Qoñani y Calvario (Ñaupallaqtas) vivían los gentiles, quienes eran muy rencorosos y mezquinos, gentes de mal vivir, que hasta se peleaban por el agua, los escondían, las familias se prestaban sus hijos más gorditos, para comérselos, en fin estos terminaron castigados por todo ello con la nina para(lluvia de fuego), por ello estos se escondieron en las cuevas, pero no pudiendo sobrevivir por mucho tiempo, que a pesar de ello rompieron sus muchkas, huacos, todo lo que habían hecho, para no dejar nada, para otros que pueden llegar vivir en sus tierras. Esto decía la abuela poniendo como ejemplo las cerámicas y las muchkas que estan destrozados en una parte del Ñaupallaqta. Además por ello en muchas cuevas de la zona de Carapo podían verse sus huesos (gentilpatullun). Que no son tocados por los habitantes, por que consideran que puede intrometerse en el cuerpo de los que agarran los huesos.
Este tipo de narración del pasado en la memoria de los andinos se puede encontrar en el trabajo de Ton Zuidema quien también en estas zonas pudo rescatar este tipo de información y dice “
“En los pueblos del departamento de Ayacucho y probablemente también en otras partes del Perú hay una tradición sobre los numerosos huesos humanos y fragmentos de cerámica prehispánica que se encuentran en cuevas, a menudo cerca de las ruinas de pueblos antiguos. Se dice que estos huesos y fragmentos de cerámica pertenecían a los gentiles, los paganos, hombres muy inteligentes que habían hecho obras de irrigación y terrazas, multiplicándose notablemente. A pesar de eso, eran malos. Cometieron incestos, se comieron a sus hijos e hicieron muchas guerras. Por estas razones había que destruirlos, pero muchos intentos fallaron. Sin embargo, hubo una vez en que dos soles aparecieron en el cielo (en otra versión son tres), y ni siquiera ellos pudieron resistir tanto calor en sus cuevas y así es como todos murieron y rompieron sus ollas” (6).
Desde luego pensé que si los gentiles vivieron en la cumbre de los cerros de Carapo, serán los antepasados directos de los carapinos. Con esta idea pregunte si los gentiles son los abuelos (descendientes) de los carapinos, en esto lo paradójico fue que la abuela indicó que nosotros (los carapinos) somos otros. Inmediatamente me dio entender a los antepasados en no cristianos, como niños que mueren sin bautizarse, vinculando que fueron hombres salvajes y desordenados pertenecientes al pasado, sin autoridad. Negando firmemente que los carapinos no somos descendientes de los gentiles, si no que somos otros, simplemente Carapinos. Pueblo de la costa chica, como siguen expresando los comuneros en sus reuniones, trabajos comunales e identificándose de los otros pueblos que son sallqas (de la parte alta).
Esto me indujo pensar que en la narrativa carapina, Carapo no es un pueblo indígena que se tiene que construir su pasado desde tiempos líticos o del desarrollo regional como los académicos considera, son sólo carapinos. Es decir que la identificación de los carapinos está con el surgimiento del pueblo y no con el pasado de esto aunque consideran que allí vivieron los gentiles, y se pueden comprobar con el desarrollo de la arqueología. Pero no son sus antepasados según la narrativa carapina. Entonces la narrativa de doña Aurelia, sobre los orígenes y su repugnancia a rememorar sus ancestros hasta los gentiles reflejan la contradicción que hay en el meollo de la historia. “Donde la incesante predicación colonial insistió en que quienes habían muerto sin bautismo estaba condenada definitivamente al infierno, en ello la conquista se colocó como un hecho de clasificación cronológico que explica la sucesión de épocas. Los antepasados precolombinos fueron empujados al espacio diabólico pre cristiano, siendo la forma andina de comprender el cataclismo de la conquista, reducción y conversión al cristianismo” (7). Por lo tanto el hecho significativo que existe en la narrativa carapina es el surgimiento del pueblo de Carapo dentro del mundo colonial, como cristiano, en el estilo español. Entonces ¿Cuál es el proceso histórico del surgimiento del pueblo de Carapo?
EL PROCESO HISTÓRICO Y SURGIMIENTO DE CARAPO
Rastreando las fuentes documentales la zona actual del dominio del pueblo de Carapo, en los tiempos del arribo de los españoles, estaba ocupado por el curacazgo de los Lucana andamarcas (siendo actuales pueblos de Carapo, Huamanquiquia y Guambo) (8), en la cuenca de Qaracha junto a los curacazgos de los Huancas (actuales pueblos de Huancasancos, Lucanamarca y Sarhua) (9), de los Sacsas (actual pueblo de Sacsamarca y sus anexos) (10) de los aimaras (actual pueblo de Taulli) (11) y los Manchiris (actual pueblo de Manchiri) (12). Donde las poblaciones prehispánicas estaban ocupando las
ETNIAS EN LA CUANCA DE QARACHA (SIGLO –XVI)
partes altas de los cerros, que actualmente se denominan generalmente como Ñaupallaqtas. Entonces con el dominio español, se priorizaron controlar mayor mano de obra para los trabajos obligatorios (mita), el cobro eficaz de tributos y la evangelización a las poblaciones indígenas, que indujo desarrollar las reducciones, es decir concentrar en zonas bajas y accesibles las poblaciones indígenas que vivían que en los cerros (llaqta quñuy). En este proceso las habitantes Lucana andamarcas fueron reducidos «así para su conversión y doctrina para su quietud y sustento,...a una quebrada honda y de pocas tierras del pueblo de Guamanquiquia por ser una parcialidad todos» (13). Donde los habitantes de Kano, Willkarama y Qulqi takana, fueron establecidos muy distante de sus tierras, en el cumplimiento de las reales ordenanzas, que se ejecutaron para puntualizar la evangelización de los indígenas quienes aún continuaban desarrollando sus actividades religiosas en sus antiguas huacas, como aquello que encontró Cantos de Andrade en su visita y dice: «porque en los pueblos viejos y antiguos hay todavía rostro de ellos»(14) entonces era necesario las reducciones para la adoctrinación, como también para el buen cobro de tributo y las manos de obra, de los indígenas que se requerían para los trabajos forzados en las minas de Huancavelica.
Concentrado la etnía de los Lucana-andamarcas en la reducción de Huamanquiquia, empezaron convivir a lado de otros grupos con quienes iniciaban emprender una vida al modo y ordenanza española, bajo el cuidado y obligación de los doctrineros españoles. Donde para desarrollar sus actividades agrícolas, continuaban volviendo a sus tierras bajas de Kano y Calvario, haciendo «trabajos distantes,...cinco leguas por punas» (15), que vienen ser tierras fértiles, para la producción agrícola de la zona. Los Lucana-andamarcas de Kano, Willkarama estaban viviendo, durante todo el gobierno del virrey Francisco de Toledo, hasta 1586, en la reducción de Huamanquiquia, asumiendo todas las responsabilidades establecidas con la administración colonial, y las dificultades que mantenían viviendo muy distante a sus abundantes tierras en el hondo valle de Qaracha. Pero a partir de 1586, Los Lucana-andamarcas empiezan dar a conocer sus incomodidades al encontrarse reducidos en Huamanquiquia, pretendiendo establecerse en sus antiguas tierras, como muestran las documentaciones para la época.
QUEJAS INDÍGENAS
Dentro de las transformaciones políticas, administrativas y sociales con las reducciones durante el gobierno del virrey Toledo, los indígenas lucana-andamarcas se quedaron poblando en Huamanquiquia, pero a partir de 1586, los indígenas Lucanas-Andamarcas, de Kano y Wiilkarama empiezan dar a conocer a la administración colonial, sus inconvenientes que conllevaban con esta reducción, principalmente en sus quejas consideran que las tierras eran escasas y ellos continuaban usufructuando sus antiguas tierras, en los valles hondos de Qillumayo y Qaracha, muy distantes a Guamanquiquia, que hacían todos los esfuerzos por recorrer caminos largos, para de esa manera producir y pagar los tributos establecidos. «por que adonde a habían reducidos era una quebrada honda y de pocas tierras que no había suficiente para todo, y que pasaban dichos indios notables incomodidades y trabajos distantes,...cinco leguas por punas y despoblados a las sementeras que padecían grandes miserias» (16). Donde la reducción de Huamanquiquia al concentrar una mayor población, brindaba escasas posibilidades para la buena convivencia de los reducidos. Más que esto es muy novedoso, encontrar una reducción que después de aproximadamente 15 años de convivencia y estabilidad, los indígenas se presenten y pidan volver a sus antiguas tierras, enfrentando a las supuestas rígidas leyes coloniales, además durante el periodo de la reducción de Toledo se habían mantenido en Guamanquiquia, a lado posiblemente de otras etnías, compartiendo sus modos de vida, costumbres y los diferentes enfrentamientos, pero sin haber perdido la identidad que los unía apegados a sus antiguas tierras, manteniendo el vínculo que los une y después de la finalización del rígido gobierno de Toledo, considerando escasez de tierras y sus largos recorridos al valle hondo de Qaracha y Qellomayo aprovechan encontrar algunas salidas que les permita reubicarse en sus dominios antiguos, desafiando a la administración colonial, las disposiciones establecidas e intentando lograr sus intereses que ellos consideraban convenientes, anhelando el control y poblar sus tierras.
PEDIDOS Y NEGOCIACIONES INDÍGENAS
A pesar que se considera la consolidación definitiva de la estructura administrativa diseñada por Toledo, durante el gobierno de los virreyes Fernando de Torres y García Hurtado de Mendoza, Los reducidos Lucanas-Andamarcas en Guamanquiquia, al dar a conocer sus inconvenientes y dificultades que enfrentaban al hallarse reducidos en Huamanquiquia, en la visita del corregidor Cantos de Andrade «pidió y suplicó fuese servido por su alteza, sea férvido de dar licencia, mandar que los indios se pasasen, suban y repueblan el dicho asiento de Carapo (Qarapaq) (17), que eran las zonas bajas de Kano y Willkarama donde querían poblar, pero cuando piden subir o repoblar sus antiguas tierras, no se refieren a las ciudadelas que estaban en la cumbre de Kano y wiilkarama, más bien establecerse en la banda derecha del río Qellomayu, que posiblemente denominaban Qarapaq pampa, que eran tierras fértiles que venían usufructuando desde los tiempos prehispánicos y en la temprana colonia, cuando estaban reducidos en el pueblo de Huamanquiquia.
En sus pedidos para ser considerados en retornar habitar en sus tierras que venían usufructuando, eran más que un simple pedido, el desafío mayor de los Lucana-andamarcas que tenían que asumir sobreponiéndose a todas las dificultades que la administración española consideraban, que volver consistía, establecer nuevas autoridades que se hagan cargo del control de este pueblo, priorizando la evangelización, el control de la mano de obra y la aplicación de una forma de vida de estilo más occidental, que para los españoles eran sus mayores necesidades que priorizarlo. Los Lucana-andamarcas, al pretender volver no solamente hacen su pedido, además adicionalmente tienen una capacidad de negociación, donde ellos al ser reubicados, continuarían en el cumplimiento de las ordenanzas, es asi que ellos pretenden volver, como consideran «...ofreciéndonos al trabajo» (18). que su reacomodo, no significaba dejar de ser un pueblo alejado del control español, mas bien continuarían dentro de buena evangelización, adoctrinamiento y el cumplimiento detallado de sus obligaciones en participar en las mitas mineras, obrajeros y la entrega de los tributos. En este sentido buscan una colaboración mutua entre españoles e indígenas, este último al pretender sus reacomodo se ofrecen cumplir con sus obligaciones y los españoles tenían que brindar facilidades, o un acceso que les permita a los indígenas su retorno. Los pedidos indígenas y negociaciones, es asumido por Cristóbal Yanqui Astucuri cacique principal y gobernador de la etnía Lucana-andamarcas reducidos en Huamanquiquia (19), quien en sus condiciones de intermediario priorizó atender los pedidos de sus antiguos habitantes de Kano y Willkarama, presentando en la administración colonial para ser considerados en su reacomodo. Como conocedor directo de las dificultades que enfrentaban sus indígenas y de las tierras fértiles que vivían controlando desde tiempos prehispánicos.
CONSTATACIONES DEL VISITADOR CANTOS DE ANDRADE Y DECISIONES ADMINISTRATIVAS
En su visita Cantos de Andrade, se constata «de las pocas tierras que no había suficiente para todos,...de las notables incomodidades,...miserias y trabajos distantes» (20) que los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama sobrellevaban en la reducción de Huamanquiquia. Y al ser pedido por los habitantes su reacomodado a sus antiguas tierras fue necesario para el visitador llegar a esas antiguas tierras que los indígenas pretendían volver. Una vez recorrido y constatado de las fértiles tierras de Qarapaq y de las incomodidades que llevaban en Huamanquiquia Cantos de Andrade reporta a la administración colonial, que «...en la visita que yo hice de los indios Lucanas, Andamarcas en el Pueblo de Guamanquiquia por que entonces para los indios que allí vivían pareció tener comodidad en el dicho valle cinco leguas de muy buen asiento, tierras de sembrar todas legumbres, pastos para sus ganados» (21), que precisamente eran las tierras de Qarapaq pampa con todas las comodidades a cinco leguas de Huamanquiquia, abundante en recursos y muy aptos para la fundación de un nuevo pueblo de estilo español. Frente al pedido de los indígenas, su curaca, la constatación e informe del visitador Cantos de Andrade, la administración colonial deciden aceptar el pedido de los Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, como muestra la documentación de la decisión colonial: «Atento a lo cual ya que conviene por los dichos indios se muden al dicho asiento de Carapo acordé de dar y di la presente, por la cual mando que luego que con ella seáis requeridos del dicho pueblo de Guamanquiquia a los dichos indios e indios de todas edades y estados que de presente están en él, lo paséis y pobléis nuevamente en el dicho sitio de Carapo con los dichos indios olleros de Auquimarca que están en esta parte juntos y con eso no desamparan sus tierras y tendrán a mano los necesarios para su oficio conforme al otro parecer del dicho Rodrigo Cantos de Andrade» (22). En esta decisión de la reubicación, aparecen los auquimarcas, que Cantos De Andrade en su visita a la zona de Qarapaq pampa los halló habitando en la banda izquierda del río Qaracha, quienes continuaban también dominando el valle de Qarapaq pampa, pero no siendo afectados en la reducción que implantó el virrey Francisco de Toledo, que continuaban viviendo como en los tiempos prehispánicos en un peñol a lo que hoy de denomina Pucara (23), sin asumir las disposiciones coloniales, como intentando burlar a las supuestas normas rígidas que estableció Toledo. Además revisando documentaciones de la época se llegó determinar que los auquimarcas eran también parte de la etnía Lucana-andamarcas de Kano y Willkarama, precisamente por ello después de la reducción de estos últimos a Huamanquiquia continuaban usufructuando las tierras de las zonas bajas.
EL LOGRO DE LOS INDÍGENAS LUCANA-ANDAMARCAS
Una vez decidida la reubicación, el mismo Cantos de Andrade ejecutó los trazos de una nueva población «en forma de pueblo de españoles, con su iglesia, plaza, casas de cabildo y de sacerdote; cárcel, hospital, y todo lo demás necesario dando y preparando a cada indio tributario, viejos, viudas y huérfanos sitios y solar donde hagan y tengan sus casas de habitación y estén todos juntos congregados, y sean doctrinados las cosas de nuestra santa fé católica y se les administren los santos sacramentos por su cura haciendo cerca de la reducción y población la que comienza al servicio de Dios nuestro señor y de su majestad y buena conservación de los naturales y no le dejéis de lo asi cumplir por alguna manera, so pena de quinientos pesos de oro para la cámara de su majestad fecha en los reyes a primero días del mes de junio de 1587 años» (24). Poblado donde también fueron reducidos los habitantes de Auquimarca. Indudablemente a pesar de la rigidez de la administración colonial que muchos intelectuales consideran hubo pueblos indígenas, como los auquimarcas que no fueron reducidos, además los indígenas cristalizan sus pedidos legalmente en la administración colonial y vuelven establecerse en sus antiguas tierras, manteniendo una identidad que los une a pesar de ciertas transformaciones que asumieron. Cumpliendo algunas ordenanzas, como también aprendiendo y empleando para sus intereses que ellos ven convenientes. Donde su capacidad en esta temprana colonia es muy sobresaliente y el indígena desafía a las reales ordenanzas.
Este nuevo pueblo de estilo español retornantes, fundado con indígenas Lucana-Andamarkas poblaron en la banda derecha del rió Qellomayo y Qaracha, en un pequeño valle hondo, fértil, abundante de fauna de la quechua serrana, aproximadamente con una población de 28 a 30 habitantes, siendo el cacique principal don Cristóbal Apuyanqui (Cristóbal Yanqui) y don Alonso Pencales Curicabana alcalde (25), en esta nueva reubicación, de Guamanquiquia terminan retornando a sus antiguas tierras, pero la nueva población dejó de situarse en las partes altas de los cerros donde estaban habitando antes de la primera reducción a Guamanquiquia, quedando de esa manera despoblados definitivamente las ciudadelas de las cumbres de los cerros, que posteriormente pasaron ser denominados Ñaupallaqtas (hoy Kano y Calvario).
El valle fértil donde fueron reubicados, a propia expresión de sus habitantes se denominaba Qarapaq Pampa, una amplia tierra agrícola, donde entre afines de marzo y el mes de abril los cultivos diversos ya casi están listos para la cosecha (26), alcanzando la madurez plena a lo que llaman los comuneros Qarapaq (choclo y haba verde en proceso de maduración), entre los meses de mayo y primeras semanas de junio se termina con las cosechas. Posiblemente cuando los Lucanas- Andamarcas retornaron, encontraron las sementeras listas, a lo que denominaron Qarapaq pampa. Del mismo modo a la nueva población denominaron Qarapaq o Qarapa (27), que en la lengua castellana se aproxima denominarlo Carapa, posteriormente concretizado como Carapo.
Por lo tanto viendo todo este proceso, considero que Carapo Surge en 1587, como un pueblo de estilo español, y según la narrativa de la abuela Aurelia Quichua, esto es lo que dice, que los carapinos no son descendientes de los gentiles, si no que son otros, simplemente carapinos. Gente de la costa chica, esto por su ubicación en un valle hondo, mientras los pueblos vecinos son considerados sallqas. Entonces esto es el hecho importante en la narrativa carapina sobre el inicio de la existencia del pueblo. Un primero de junio de 1587, que en los tiempos actuales, cada año se celebra la fundación española de Carapo. Además la fundación producto de la segunda reubicación, marca el inicio de la existencia de Carapo, su identificación con esta indica que es un pueblo fundado a estilo español, cristiano, mientras la existencia de los gentiles, queda atrás por que son pueblos no bautizados, herejes, paganos condenados al infierno, a un pasado desordenado y oscuro.
NOTA BIBLIOGRÁFICA
(1) Actual distrito, conformado por tres anexos: Portacruz, Taulli y Manchiri. Parte de la provincia de Huancasancos. Ayacucho.
(2) Las investigaciones que revise, al cual me refiero son todos que puntualizaron la cuenca de Qaracha, al cual Carapo es parte. que a continuación cito.
(3) En el campo de la arqueología destacan las siguientes investigaciones: EARLS, John. “Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha wancas: una reconstrucción arqueológica y etnohistórica de una época fluida”. En CASTELLI. Amalia, Marcia Koth de Paredes y Mariana Mould de Pease (compiladores) “Etnohistoria y antropología andina: segunda jornada del museo nacional de historia”. 1981. P. 58. Además “Ayllus y etnias en la región de Pampas y Qaracha: el impacto del imperio incaico”. En investigaciones. UNSCH. 1978. Pp. 267-280. CHAVEZ ALARCO, Casimiro. “Asentamiento prehispánico en la confluencia de las cuencas de Pampas y Qaracha”. UNSCH. Tesis de Br. 1989. VIVANCO POMACANCHARI, Cirilo. “Arqueología temprana en Sarhua”. UNSCH. Tesis de Lic. 1993. y “Pukara: un poblado Chanka fortificado en la cuenca superior de Qaracha, Ayacucho”. En “Revista del instituto de Investigación de la facultad de ciencias sociales. UNSCH”. Pp. 121-140. Año 01. Nº 01. 2003.
(4) Son las investigaciones antropológicas: QUISPE, Ulpiano «La herranza en las comunidades de Choque warcaya y Huancasancos”. UNSCH. Tesis de Br. 1968. GONZALEZ GALINDO, Marcial. «De cofradía a empresa comunal de Huancasancos». 1953-1981. UNSCH. Tesis de Br. 1982. PALOMINO FLORES, Salvador. “El sistema de oposiciones en la comunidad de Sarhua”. UNSCH. Tesis de Br. 1970. PINTO RAMOS, Edmundo. “Estructura y función en la comunidad de Tomanga”. UNSCH. Tesis de Br. 1970. ZUIDEMA, R. Tom: «Origen del imperio Inca». Pp. 193-218. En «Reyes y guerreros». FOMCIENCIAS. Lima.1989.
(5) En el campo de la historia sobresalen los trabajos de: URRUTIA CERRUTI, Jaime. “Huamanga: región e historia 1536-1770”. UNSCH. 1985. P. 28. “La diversidad huamanguina: tres momentos en sus orígenes”. Documentos de trabajo Nº 57. Serie historia Nº 11. IEP. Lima. 1994. AYALA GUTIÉRREZ, Yoni. “De los chocorbos de Vilcashuamán a pueblos de Espite, Vilcancho y Cocas XVI-XVII”. UNSCH. Tesis de Br. 2006. PURIZAGA VEGA, Medardo «Los pocras y el imperio incáico». Ayacucho. Revista wamani, 1967.Año II.Nº 02. P. 9. Además «El estado regional en Ayacucho». Editorial Yachaywasi.1972.
(6) ZUIDEMA, R. Tom: «Origen del imperio Inca». P. 202. En «Reyes y guerreros». FOMCIENCIAS. Lima.1989.
(7) ABERCOMBRIE, Thomás. «Caminos de la memoria y el poder: Etnografía e historia
en una comunidad andina». IFEA. 2006. P. 407.
(8) Archivo COFOPRI, Título de Carapo: conflicto de tierras entre comunidades. Fs. 3-5.1587. Titulo de Manchiri. Fs. 22. 1619. Título de repartimiento de tierras de los pueblos Guamanquiquia, Carapo y Guambo. Fs. 12. 1551
(9) Archivo COFOPRI, Titulos de Sarhua. Fs. 57-58-69-80.1640. Titulos de la comunidad de Huancasancos. T. XIV. Fs. 39. 1608. Título de Lucanamarca. Fs. 59.1671.
(10) Archivo COFOPRI, Título de Sacsamarca. Fs. 3-5. 1636.
(11) Archivo COFOPRI, Título de Taulli. Fs. 3. 1569.
(12) Archivo COFOPRI, Título de Manchiri. Fs. 23. 1619.
(13) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 2.
(14) Ibid: 2.
(15) Ibid: 2.
(16) Archivo COFOPRI. Título de Carapo: Conflicto de tierras entre comunidades. 1587. Fol. 3.
(17) Ibid: 3.
(18) Ibid: 3.
(19) Archivo COFOPRI. Título de repartimiento de las comunidades de Santiago de Huamanquiquia, Carapo y Huambo. 1587. Fol. 15.
(20) Ibid: 3-4.
(21) Ibid: 3
(22) Ibid: 4
(23) Véase. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. Quien describe: «Nosotros hemos tenido la ocasión de llegar al mencionado pucara. El complejo es excepcionalmente grandioso. Subiendo del pueblo de Portacruz se llega exactamente al lugar; las plataformas parecen ser como dos cilindros de roca enorme, ubicados en la cumbre de una colina. De la base o la plataforma habrá más de 100m de altura, con un diámetro de 200m. El que mira hacia el de carapo, es casi un cilindro perfecto a este se penetra mas que por dos puertas subterráneas talladas en roca. En la cumbre se hallan dos pozos de agua de forma rectangular tallados en la misma roca, de donde sale una cañería subterránea hacia la base de la palta forma. En ella podía vivir todo un pueblo, almacenando suficientes víveres». P. 31-32. También considera que a la reubicación en el sitio de Carapo, los auquimarcas recientemente fueron reducidos.
(24) Archivo COFOPRI. Conflicto por tierras entre comunidades. En Título de Carapo. 1587. Fol. 3. Véase también. HUAMANÍ ORÉ, Félix. «Carapo: De la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo». UNSCH. Tesis. P. 41-42.
(25) ARCHIVO COFOPRI. «Conflicto por tierras entre comunidades» en documentos históricos de Carapo Auto, de Folio Nª 5v. Tomo II. 1587. Además véase TUMBALOBOS, Jorge. «Fundación española de Carapo». en revista de la promoción 2000 «Julio Sotelo Vásquez» de la institución educativa «Hipólito Unanue». De Carapo. Pp. 42-44. 1982-2000.
(26) Carapo destaca en la producción agrícola, siendo el productor más importante de maíz de diferentes variedades, la arbeja, la calabaza, kaywa, qawinca, frijoles como también de la cebada, el trigo, la quinua, la achita, papa, mashua, oca y olluco aunque estos en las partes altas. En los huaycos abrigados y en las inmediaciones del pueblo abundan los duraznales, manzanos, nísperos y las tunas.
(27) Dentro del origen y significado del nombre de Carapo, Navarro del Aguila considera que el nombre de Carapo proviene de la palabra quechua Kcala que quiere decir desnudo (Karapu=Kcala, desnudo) empleado desde tiempos del Inka. En «Las tribus de Anko Wallock» p.79. También Félix Huamaní Oré sostiene que «los propios carapinos pretenden encontrar el origen de la palabra quechua Ccarapa que significa choclo y haba verde en proceso de maduración. Se dice que este nombre fue puesto por una mujer que había llegado al pueblo en una época cercana a la cosecha, quién impresionada por la magnitud de la producción de maíz y haba llamó Ccarapa, con el tiempo el Vocablo se castellanizó concluyendo en el nombre actual de Carapo» esta denominación aparece en un documento de 1880 «inventario de la iglesia» pero fue simple modifica- ción de la palabra Carapo, posiblemente empleado desde el proceso de las reducciones. En «Carapo: de la parcialidad de los andamarcas a una comunidad rural de Víctor Fajardo» UNSCH. Tesis de Lic.1977.P. 7. Además el profesor Oscar Tumbalobos, en una conversación personal considera que el nombre proviene del término Qara, que significa cuero. Esta idea nace del conflicto que los carapinos enfrentaron a los lucanamarquinos en defensa de sus territorios, donde los carapinos según el comentario de los lucanamarquinos habían utulizado cueros, como protectores, elaborando especie de corazas, por ello esta denominación posteriormente pasó constituirse nombre del pueblo.
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